OMECIA

El flujo migratorio de extranjeros hacia España en los últimos lustros no tiene precedentes. Como tampoco los tiene Andalucía como destinataria de dicho flujo. Su importancia sociodemográfica en términos cuantitativos y cualitativos se manifiesta como uno de los fenómenos sociales emergentes en Andalucía que está determinando su estructura social. Dicho de otro modo, la actual presencia de población extranjera en Andalucía ha sentado las bases para la construcción de una sociedad en la que a su ya reconocida pluralidad cultural se le añaden nuevas diversidades de base étnica, lingüística y religiosa. El futuro inmediato de la sociedad andaluza tiene un importante reto en relación al modo en que habrá de asumir estas nuevas identidades. Sobre todo cuando se trata de las identidades representadas por las poblaciones extranjeras no comunitarias cuya diversidad está teniendo un eco en la opinión pública que ha sido amplificado por los medios de comunicación de manera exagerada, cargando los elementos del fenómeno de tintes negativos y problemáticos y concediéndole al acontecimiento publicado un carácter puntual, reduccionista y oportunista.

Hasta ahora el flujo de población extranjera se ha gestionado administrativamente para su mejor acomodación e integración en el modelo de cultura mayoritario. A partir de ahora este modelo habrá de ser redefinido, reformulado y reintegrado en nuevas propuestas de convivencia. En esta tarea, los medios de comunicación de Andalucía (MMCA) -prensa escrita, radio y televisión- están llamados a desempeñar un papel insustituible gracias al cual la sociedad andaluza, en general, aprenderá que el fenómeno migratorio, como fenómeno social "total" afecta a todos los ámbitos de la vida cotidiana. Así, las escuelas, el barrio, los hospitales, la oficina del paro, los comercios o la comunidad de vecinos aparecerán en los MMCA como espacios en los que se mostrará la diversidad étnica y cultural representada por poblaciones devenidas andaluzas a todos los efectos.